La sensibilidad dental es una condición en la que los dientes experimentan dolor o una sensación incómoda al comer o beber algo caliente, frío, dulce o ácido. El dolor puede ser agudo y momentáneo o persistente, esto dependerá de la gravedad de la sensibilidad dental. Es posible que se manifieste en un solo diente o en varios, pero primero, conozcamos las causas.

Una de las causas más comunes es la exposición de la dentina, que es la capa inferior de los dientes, debido a la erosión del esmalte dental. Dicha erosión puede ser causada por el cepillado excesivo, el uso de una pasta de dientes abrasiva, el bruxismo o la enfermedad periodontal.

Otra de las causas más comunes y que puede llevar a confundir con la anterior es la retracción de las encías. Éstas pueden retraerse y exponer la raíz del diente, que está protegida por el esmalte y es más sensible. Las encías pueden retraerse casi por las mismas causas que la erosión del esmalte: enfermedad periodontal, la edad, el cepillado excesivo o el uso del hilo dental con demasiada fuerza.

Además existen otras causas por las que se deba la sensibilidad dental, entre ellas podemos encontrar el consumo excesivo de bebidas carbonatadas, el uso de blanqueadores dentales o el rechinar de los dientes. Si la sensibilidad dental afecta a un solo diente, puede indicar problemas más graves, como una caries o una fractura dental.

Para tratar la sensibilidad dental, es importante primero identificar la causa subyacente y abordarla. Además de los tratamientos recomendados por un dentista, como el uso de pasta de dientes desensibilizante, la aplicación de barniz dental o la realización de un injerto de encía, existen ciertos alimentos que pueden ayudar a reducir la sensibilidad dental. Algunos de estos alimentos incluyen lácteos, verduras de hoja verde, té verde y alimentos ricos en vitamina C.

Es importante cepillarse los dientes con suavidad y utilizar una pasta de dientes adecuada para la sensibilidad dental. Además, se deben evitar hábitos que puedan dañar el esmalte dental, como el consumo excesivo de bebidas carbonatadas o el rechinar de los dientes. En casos más graves, puede ser necesario usar un protector bucal o un aparato dental para proteger los dientes.

En resumen, los síntomas de la sensibilidad dental incluyen dolor intenso y agudo al comer o beber ciertos alimentos, así como la posibilidad de dolor constante. Para tratar la sensibilidad dental, es importante identificar la causa subyacente y tomar medidas preventivas y curativas, incluyendo el uso de ciertos alimentos y tratamientos dentales recomendados por un dentista.

Para ello, en Clínica Dental G&G contamos con profesionales especialistas dedicados única y exclusivamente a la salud bucodental con más de 35 años de experiencia en este campo.

Si estás interesado o tienes alguna duda, ¡no dudes en ponerte en contacto con nosotros! Estaremos encantados de atenderte y buscar una solución a tus problemas.